Además de ser cremoso y delicioso, los aguacates son una buena fuente natural de fibra y pueden ser parte de una dieta baja en calorías si se consumen en lugar de otras grasas. 

En concreto, más de la mitad (un 60%) de los milenios hispanos reconocen la oportunidad de incluir aguacate en su desayuno o ‘brunch’. En un ensayo clínico reciente con 31 adultos con sobrepeso u obesidad relativamente saludables, los investigadores descubrieron que comer un aguacate entero como parte del desayuno, en comparación con un desayuno sin aguacate, disminuye el hambre y genera más satisfacción.

Con anterioridad, los autores del estudio habían reportado mejoras en los niveles de insulina y glucosa después de ingerir una comida con aguacate en comparación con una comida de control sin aguacate. La saciedad se midió en el transcurso de seis horas mediante una escala analógica visual. El Consejo del Aguacate Hass (HAB, por sus siglas en inglés) financió el estudio. Aunque se necesitan más investigaciones para poder generalizar los resultados a todas las poblaciones, los hallazgos respaldan el conjunto de datos que asocia el consumo de aguacate con un impacto positivo en el peso corporal y en la prevención de la diabetes tipo 2.

“Los recursos, como recetas y hojas de consejos prácticos de uso diario, pueden ser poderosos en la lucha contra la diabetes”, afirma Sylvia Meléndez-Klinger, dietista registrada y portavoz de la página de recetas ‘Saborea Uno Hoy’. “Recursos como estos nos inspiran diariamente a minimizar los factores de riesgo de la diabetes con la bondad de hacerlo naturalmente”, afirma Meléndez-Klinger.

Crédito de foto: Hass Avocado Board